El robo de información ha dejado de ser una cuestión de «fuerza bruta» para convertirse en una disciplina de alta precisión. A medida que las defensas técnicas mejoran, los ciberdelincuentes están recurriendo a métodos más creativos y peligrosos. En este artículo, analizamos las tendencias que marcarán el panorama de riesgos este año y cómo protegerse de ellas.
Una de las tendencias más preocupantes es el Secuestro de Sesiones (Session Hijacking). Los hackers ya no necesitan tu contraseña si pueden robar la «cookie» de sesión activa en tu navegador. Esto les permite entrar directamente a tus cuentas corporativas saltándose incluso el MFA. Otra táctica en auge es el Ransomware as a Service (RaaS), donde desarrolladores de malware alquilan sus herramientas a criminales menos experimentados a cambio de una comisión, lo que ha multiplicado exponencialmente el número de ataques diarios.
También estamos viendo un incremento en los Ataques a la Cadena de Suministro. En lugar de atacar directamente a una empresa grande y bien protegida, los hackers atacan a un proveedor de software pequeño que esa empresa utiliza. Al comprometer al proveedor, ganan acceso automático a todos sus clientes. Protegerse requiere un enfoque de confianza cero y una vigilancia constante sobre quién tiene acceso a tus sistemas. La información es el activo más valioso de tu empresa; no permitas que caiga en manos equivocadas por subestimar las nuevas tácticas delictivas.





